sábado, 28 de enero de 2012

Gregory Thielker

Y aquí está Gregory Thielker, un artista que me ha tomado por sorpresa cuando me tope con sus obras...


Es un pintor estadounidense que ha desarrollado durante cinco años, entre otros trabajos, lo que presenta como elemento principal el típico paisaje urbano visto a través del parabrisas de un auto en movimiento, circulando por autopistas o calles bajo la lluvia, captando la velocidad del movimiento. Sus pinturas son llevadas a cabo a partir de fotografías tomadas en días de tormenta. Son una clara referencia sobre los pensamientos comunes que usualmente se liberan en esos momentos donde nos encontramos observando y analizando la manera en que el agua, la forma, las luces y colores se potencializan. Lo que el expresa es el reflejo de  su interés por en la forma en que se traza el camino y como este controla la experiencia que nosotros obtenemos del paisaje. Utiliza el agua en el parabrisas a modo de lente para cambiar la forma de ver el medio ambiente. Hay perspectivas de deslizamiento y compresión, mientras que las formas y colores se funden en uno al otro. También trabaja con las relaciones entre superficie y profundidad, entre llanura y la ilusión. Las imágenes nacen de la experiencia real teniendo una estrecha relación con el medio de la pintura: La fluidez, transparencia, capacidad de capas, de mezclar y difuminar.

Until now, 2010, óleo sobre linoleo 36 x 48 pulgadas.

Alysa Monks

Les presento a Alysa Monks, nacida en 1977 en Ridgewood, Nueva Jersey.


Sus pinturas exploran la tensión entre la abstracción y el realismo, utilizando diferentes planos para distorsionar y desintegrar el cuerpo. Es una pintura de espacio poco profundo, donde pone al límite el espacio real; trazos de pintura gruesa usando colores delicados los que logran imitar el vidrio, el vapor, el agua y la carne en su máxima expresión. La artista, en su página, comenta: “Cuando comencé a pintar el cuerpo humano, estaba obsesionada con él y necesitaba crear una imagen lo más realista posible. Perseguí el realismo hasta que este comenzó a desmoronarse y decontruirse por sí solo.” También comenta “El realismo y la abstracción se encuentran en una relación simbólica, se necesitan mutuamente para existir y, finalmente, convertirse en lo mismo.”